LA NECESIDAD DE LA ARMONIA

AMADO EL MORYA
La música puede hacer por el alma lo que ninguna otra actividad que apele a los sentidos puede lograr.
Cuando las bellas vibraciones del órgano, tocado por Aquel Quien es la encarnación del Amor y la Compasión y la Iluminación, fluyen fuera hacia dentro de los éteres en ondas de glorioso sonido, no hay una persona sobre este Planeta que no sienta la tranquilidad y la paz y el descanso de ese flujo.
Ustedes podrían compararlo con el volumen de ondas siempre – incrementándose que se desprenden desde una fuente actuando dentro de una piscina alrededor de ésta, y de acuerdo al volumen e intensidad del sentimiento que actuó dentro de la música es el mundo saturado con ese sonido armonioso.
En un mundo donde constantemente hay una existencia vertida de las cadencias discordantes del hombre – sonido al que se le impide salir de la atmósfera de la Tierra y que debe retornar y bombardear a la gente indefensa sobre su superficie, la necesidad de un sonido armonioso es muy grande.
Cada persona, generando y vertiendo fuera la energía de vida a cada momento, puede ser tal fuente gloriosa a través de la cual la música Celestial pueda fluir con tan finos tonos que no sean discernibles audiblemente para los sentidos físicos del hombre – aunque sean absorbidos con hambre, y alguien podría decir ansiosamente, por las emociones famélicas de la gente que desea vehementemente la paz: y la tranquilidad y el descanso.
El Morya
Libro: La Voluntad de Dios es Luz, INEC
