LIBERACIÓN PARA LA DULCE TIERRA

EL AMADO MAESTRO JESÚS:
El Puente, octubre 1957
En la oración corta que ha sido repetida por Mis seguidores dedicados a través de las Eras, pronuncié las palabras: “¡VENGANOS TU REINO! HAGASE TU VOLUNTAD EN LA TIERRA COMO ES EN EL CIELO!”
Este es el Plan Divino – que el Reino de Dios sea establecido de nuevo aquí mismo sobre la Tierra, en el mundo de la apariencia física.
¡El “Reino del Cielo que está dentro de ustedes” del cual hablé, es la Sagrada Llama Crística dentro de sus corazones, mediante la cual pueden, como hice Yo, y otros antes que Yo, ayudar a exteriorizar ese Reino aquí y ahora!
No es suficiente vivir una ‘vida sin dañar’, permitiendo a su planeta y a Sus evoluciones sufrir discordia, limitación, descomposición y la muerte ignominiosa.
Es esencial para ustedes usar sus poderes mientras aún están en un cuerpo físico (como hice Yo); no sólo para establecer el ejemplo manifiesto del hombre Crístico a través de ustedes mismos, sino para ayudar a todos los hombres a alcanzar un logro igual.
Una redención de la Dulce Tierra, una purificación de Su atmósfera, una liberación para todas las corrientes de vida pertenecientes a Sus evoluciones es el establecimiento del Reino del Cielo sobre la Tierra.
Esto puede suceder sólo a través de la cooperación de las corrientes de vida no ascendidas con los Seres Divinos, Quienes VEN el Plan Divino para la Tierra y Quienes sirven incesantemente para reestablecer la belleza y perfección para la Tierra, así como también para Sus habitantes actuales y futuros.
La gracia, la humildad, el desinterés y, primero que nada, el puro Amor Divino – todos estos pueden ser cultivado por la gente de la Tierra. Estas Virtudes son redentoras en naturaleza. Si no están aparentemente en posesión de estas Virtudes, puedo asegurarles que la Sagrada Llama Crística dentro de su corazón las guarda todas, esperando su invitación para permitirles exteriorizarse a través de ustedes para la bendición de toda vida.
Jesús
La Palabra, diciembre 1994 -extractos-
