EL SENTIMIENTO DE LA ASPIRACIÓN DE DIOS

amanecer dorado-ororubí

EL AMADO MAESTRO JESÚS

Del Libro “YO SOY” EL CAMINO

Así como la Luz del Sol inunda la porción de la Tierra particularmente bendecida por Su Presencia durante un número de horas en cada ciclo de veinticuatro horas, así la siempre-la presente Sustancia de la Conciencia Maestra Ascendida inunda universalmente a «los justos y a los injustos por igual».

Por esto veremos, que el Gran Reservorio de la Sustancia de Dios representado por cada Ser Ascendido está siempre-presente.

El hombre en el estado no ascendido puede aspirar hacia la unión con esta Conciencia Cósmica, y en el mismo acto de aspiración él entonces se conectará con el Divino Ímpetu Cósmico del Ser hacia el cual su pensamiento o sentimiento se ha e levado.

En consecuencia, no hay ser no ascendido que necesite vivir en la oscuridad externa, porque dentro de cada corazón está la capacidad de aspirar.

La aspiración es la añoranza en el corazón por mayor entendimiento, paz, salud o cualquiera de las numerosas experiencias que la conciencia externa le gustaría manifestar y expresar.

La aspiración se eleva dentro del corazón por razón de la privación, sufrimiento, ambición, descontento, como también por la misericordia y la devoción de la gente en evolución de la Tierra, y el deseo del corazón generoso de aliviar las cargas del mundo.

Cualquiera que sea la causa que envíe la aspiración espiritual hacia el Cielo, el efecto natural es la atracción de la Conciencia Maestra Ascendida de regreso hacia el corazón desde donde se ha elevado la ola inicial de aspiración.

Se ha dicho que el hombre recibe de acuerdo con su capacidad de aspirar.

Entonces, permitan los corazones de la humanidad ser movidos constantemente hacia la aspiración, y que los sabios vean que aún el sufrimiento, la desilusión, y el dolor, cuando sondea al alma inerte hacia la aspiración, son instrumentos de Dios.

Hay un Gran Ser Celestial, cuya Presencia siempre ha envuelto a todo neófito en el Sendero, – la Diosa de la Aspiración, – cuyo Aliento Espiritual ha avivado los carbones y tizones del corazón, manteniendo la esperanza viva y siempre estimulando a la conciencia externa dormida hacia el esfuerzo mediante el requisito de subir y alcanzar el regreso hacia lo Cósmico.

En Mi Servicio a la Humanidad, he caminado con la Diosa de la Aspiración; y muchos corazones que tienen el aliento de Su Fuego Espiritual mantuvieron su búsqueda del alma apuntando hacia el Cielo, para que Yo pudiera regresar al señalamiento de su propia llamada para traer la Paz, la Iluminación, y finalmente, su Liberación en la Luz.

Benditos chelas, inviten a esta Amada Diosa dentro de sus Corazones y Conciencias, y llámenla para que pueda irradiar este glorioso sentimiento de la Aspiración de Dios a todos los que pasen por su camino.

Jesús

Libro: “YO SOY” EL CAMINO, INEC

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