LA RADIACIÓN PARTICULAR DEL SOL

EL AMADO KENICH AHAN:
El Puente, diciembre 1967
14 de julio de 1967
Salve, ustedes hijos de Luz Eterna,
El Sol de Nuestro sistema representa el Corazón de Nuestro Universo particular a través de esos Grandes, Seres Divinos Universales, Helios y Vesta, Quienes sirven como Uno en esta capacidad, e irradian la Luz, Amor, Cordialidad y Fuerza Creadora mediante la cual la vida se sostiene sobre la Tierra y Sus Hermanas planetas, y el Poder que les mantiene en Sus órbitas.
Es también el Centro a través del cual el Poder e Inteligencia Divina vierten Sus Regalos y Estímulos Espirituales hacia dentro de los seres de la humanidad evolucionando.
Como saben, la rotación de la Tierra alrededor del Sol provee la radiación estacional mediante la cual el Reino de la Naturaleza desarrolla su producción, que mantiene la vida en los habitantes de este planeta.
Así de exacta es la Radiación particular del Sol mensualmente en los doce ciclos de la revolución de la Tierra en el que el hombre regula su plantación, cultivación y cosecha mediante su estímulo específico a los diversos tipos de cultivos.
Esta revolución rítmica de la Tierra alrededor del Sol también provee una Radiación Espiritual que es el nutrimento de la Naturaleza Divina potencial del hombre.
El hombre puede decir que el sol y la lluvia son agentes impersonales de Dios que “caen sobre el justo como el injusto por igual” y que las Bendiciones y Radiación de Dios no pueden ser personalizadas, pero el pensamiento de un momento revelará que aún el simple vidrio de aumento puede focalizar los Rayos del Sol en cualquier punto, creando con eso llama.
¿No puede, entonces, el poder magnético del libre albedrío del hombre, deseando unirse con la naturaleza y propósito de Todo-Bien intensificar y utilizar cualquier radiación natural de una Virtud Divina? Muy ciertamente es posible.
Con profunda humildad bendigo la Luz y Vida que pulsa en su corazón y sostiene el Aliento en sus vehículos, y Me inclino ante la Presencia de Dios “YO SOY” en todas partes, por todo el Infinito.
El Amado Kenich Ahan
La Palabra, enero 03 -extractos-
