LA PRESENCIA DE DIOS ANCLADA EN CADA CORAZÓN

EL AMADO MAESTRO JESÚS:
En Mi ministerio, una de las más grandes apariencias contra la cual tuve que pararme, fue la exteriorización por Mi prójimo de los pensamientos y sentimiento heterogéneos de la conciencia externa que formaba el medio ambiente, atmósfera y alrededores del individuo.
Sabiendo que la Presencia de Dios, con TODA SU GLORIA, estaba anclada dentro de cada corazón latiendo, esperando exteriorizar la perfección, belleza, armonía, salud, opulencia y magnificencia del Reino del Cielo a través de tales seres afligidos, anhelaba los medios y las formas de despertar a la conciencia externa y al alma a la realización de que el Reino del Cielo al cual aspiraban, estaba a la mano para la toma.
¡También es cierto hoy!
O a la Presencia Interna se le permite fluir hacia afuera a través de los cuerpos mental, emocional, etérico y físico de Su creación, expandiendo ese Reino, o Esta es ignorada y la conciencia externa continúa experimentando con el regalo Divino de la vida para crear las limitaciones que parecen tan aflictivas para el ser personal.
Para aquellos que desean Nuestra asistencia, ofrecemos Nuestra conciencia, realización, fe e ímpetu de poder para cualquier individuo que trate determinadamente de abandonar todo poder a la Presencia que late en su corazón.
“¡Porque TUYO es el Reino, poder y la gloria, para siempre!”. – ¡Una verdad dicha hace mucho tiempo y aún una verdad hoy!
Jesús
La Palabra, enero 1994
