EL SENDERO DE LIBERACIÓN ESPIRITUAL

EL MAHA CHOHAN:
El Boletín, Vol. 8, Nº 22
31 de agosto de 1959
Amados amigos de Mi Corazón:
Las grandes Pirámides en Egipto son como libros en donde el sabio puede leer la Verdad de la Vida.
Ellas han perdurado a través de las centurias para que el discernidor pueda tener símbolos duraderos de la evolución del alma aspirando hacia el Cielo.
Las torres de las iglesias posteriormente se modelaron según este cono piramidal, que es como un dedo sutil señalando hacia arriba, un recordatorio constante para el aspirante de que una conciencia elevada se debe mantener a medida que él avanza hacia arriba sobre el Sendero de Liberación Espiritual.
Las primeras Pirámides fueron construidas por los Maestros Ascendidos de Sabiduría a través del poder de la levitación consciente, y no se empleó ninguna energía física en sus construcciones.
Las piedras sólidas eran colocadas en posición bajo la dirección de esta Fuerza Poderosa dirigida por estos Seres Divinos.
Las pirámides posteriores, que construyeron los Faraones de Egipto, fueron copiadas de los monumentos originales, y estas se construyeron a través de la energía de vida de miles de esclavos quienes eran forzados, por voluntad humana, a colocar las piedras sólidas, una sobre otra.
Cada una de tales pirámides, construida por la esclavitud humana, se convirtió en un récord de crueldad de algún individuo quien, mediante el esfuerzo de la voluntad humana, deseó mantener un récord duradero del ser personal para las generaciones subsiguientes para satisfacer la vanidad del ser externo.
En Egipto hoy están las Pirámides de Luz, y las pirámides que son un récord etérico además de físico de gran crueldad y aflicción.
Estos dos monumentos separados y distintos representan para los chelas iluminados lo humano, y el Camino Divino de la Vida.
Cuando una persona ha sentido un deseo de construir y crear de acuerdo a la voluntad humana, cada individuo en su asociación se convierte en una de las piedras en su pirámide personal.
Es tan difícil para él colocar alguna de ellas en su monumento como lo era para los esclavos de Egipto llevar las piedras sólidas grandes arriba al frente de las tumbas de los faraones. Así, los seres externos de los hombres están usando constantemente la voluntad humana para intentar crear estructuras tanto Espiritual como material.
Cuando el individuo llega al punto de realización en que él no está construyendo para perpetuar la memoria de ningún ser humano sino más bien que él es una parte impersonal de la Jerarquía Espiritual creando un monumento a Dios, entonces él comienza a construir una Pirámide de Luz, y la lucha humana con las “piedras” (el ser personal) cesa.
El reconoce y reverencia al Espíritu Inmortal de cada individuo con quien él se asocia y se arrodilla humildemente ante los pies de su Santo Ser Crístico, solicitando el Plan Divino cumplido para todo.
Luego, él se arrodilla delante de los Santos Seres Crísticos de los individuos quienes Dios ha atraído a su asociación.
El entonces encontrará que cada ‘piedra’ es levantada por el Cristo morador de cada persona a su lugar perfecto; se construye la Pirámide de Luz, y cada individuo se convierte en un diamante con muchas facetas.
Luego la estructura entera de su vida se parará como Dios (la Presencia “YO SOY” Universal) intentó – el Plan Divino cumplido para esa localidad en la cual camina, se mueve y tiene su ser.
Amor y Bendiciones
El Maha Chohan
CS VOL XIX- Nro 36 – 1997
