EL CURADOR MAESTRO PARA CADA UNO

LA AMADA SEÑORA HIGIA:
(Shamballa, Long Island)
22 de abril de 1984
Ustedes han practicado abriéndose a sí mismos hasta los Reinos Angélicos. Así que ahora les pido que se abran a sí mismos hasta Mí y dirigiré dentro de sus corrientes de Vida un Rayo de los cuatro aspectos diferentes de Nuestro Retiro desde Epidauro, conocido para ustedes como los cuatro vehículos-físico, etérico, mental y emocional.
Conózcanme en sus cuerpos físicos porque Yo Soy una amiga del bienestar y la salud física. Siéntanme porque Yo Soy el Espíritu de la Curación entrando en su forma física, el Templo de Dios sobre este plano. Estoy allí ahora con sus Cristos morando en el Templo sobre la Tierra y debido a que Yo Soy Espíritu puedo estar con cada uno de ustedes simultáneamente. Lo, puedo estar alrededor de este planeta, de repente.
Recuérdenme en su vehículo etérico para que luego recuerden su propio Espíritu de Curación. Siéntanme en su cuerpo etérico vibrando con toda la asociación divina a través del Rayo de la Curación que siempre han conocido, despertando en el nombre de Leto, todas las memorias perfectas de servicio con el Rayo de Dios de la Curación y poniendo fin a la aflicción-Uno con el Cristo Resucitado en su vehículo etérico.
Ahora entro en su mente que es el Curador Maestro para cada uno de ustedes. Permítanme pensar sus pensamientos con El Cristo y ver ésta como una bella piscina verde esmeralda de Luz Líquida, el elemento maestro en acción a través de su mente. Sientan desde esta sección más grande desde Nuestro Retiro un gran ímpetu de la Mente Crística de Curación fluyendo hacía dentro de su mente.
Sientan allí el balance de la mente perfeccionada, balanceando el gran mar de sus sentimientos. Conózcanme allí como el Espíritu de la Curación para que pueda atraer todos sus sentimientos de regeneración y restauración de su propia divinidad.
Les bendigo con los regalos de la Curación.
La Señora Higía
La Palabra, junio 1984 -extractos-
