EL RETIRO DEL LAGO TITICACA

EL AMADO SANTO AEOLUS:
La Actividad del Retiro en el Lago Titicaca, en donde el Poder concentrado de Dios fue establecido a través del Rayo Femenino (en el principio de la manifestación del Planeta Tierra como un miembro de Nuestro Sistema Solar) ha atraído una respuesta de la humanidad, que excedió la esperanza y la expectación de la Hermandad.
Como quiera que este Rayo representa el Sentimiento Natural de Dios, y encarna dentro de Sí Mismo las cualidades que son las Vestiduras manifiestas de la Divinidad, cada corriente de vida que ha sido atraída dentro del compás de Su Radiación, ha comenzado a absorber — tanto consciente como inconscientemente, la verdadera Naturaleza de Dios mientras están dentro de Su Aura Espiritual.
Una vez que el individuo ha sido bañado en el Aura de un Maestro, o se ha parado en el Aura Sagrada de Dios mismo, no hay ninguna fuerza externa mental, o persuasión humana, que pueda engañar su corazón consciente cuando otra persona se disfraza como de la Naturaleza de Dios (y sin embargo sin expresar una vibración similar o complementaria) presentando cierto aspecto de la tan llamada Verdad para su aceptación.
Durante treinta días, mientras que los dos grandes Retiros del Dios y la Diosa Merú, y de la Amada Lady Nada, estén abiertos para los miembros de la raza, millones se estarán presentando por las noches (mientras sus vehículos físicos duermen) en los Retiros de La Iluminación de Dios, que es la atmósfera natural de estas dos Montañas Sagradas, y entrarán dentro de Su Presencia Santificada, encontrando la paz y la tranquilidad, que sólo viene a través de morar dentro del Lugar Secreto del Más Alto.
Noche tras noche, Seres bellos perfectos se dirigirán a las multitudes, y con Su Gracia encarnada e intenso Amor, Ellos manifestarán La Interna, pero palpable Naturaleza de Dios a través de la forma perfecta.
La elevación en vibración, del Continente Sur Americano, para recibir a las corrientes de vida purificadas y altamente iluminadas, de la Séptima Raza Raíz, es esencial para la salvación de este Planeta.
Igualmente, es esencial sacar al Continente Africano de la oscuridad, para permitir a Sus habitantes encarnados dar de su propio ímpetu Interno de Dios y así prestar sus propias energías especiales para asistir al planeta tierra a manifestar Su Plan Divino.
Como quiera que esta perfección etérica sólo puede ser manifiesta a través de la conciencia de aquellos miembros de la humanidad que aún son parte de la raza, la cooperación, el entendimiento y la receptividad de estos individuos, es esencial para obtener la cantidad de trabajo a realizarse que debe ser logrado dentro del corto espacio de tiempo asignado a la Tierra, y a Sus guardianes, antes que debamos movernos a nuestra órbita dentro de la esfera subsiguiente que ya ha sido preparada a través de la bondad y el amor de Venus y Su gente.
Con este fin hemos comenzado un nuevo ritmo en el cual cada hombre y mujer hará el trabajo de diez! ¿Estamos listos?. . . ¿Estamos deseosos?»
Amado Santo AEolus
La Palabra, agosto 1980
