LA CARIDAD ES PURO AMOR DIVINO

LA AMADA CARIDAD

El Puente, octubre de 1967

¡Salve, Oh amigos de la Luz, cómo sus benditos corazones están significando el deseo de llegar a ser uno con la gloriosa actividad del Amor Divino, deseo asistirles, y al hacerlo, debo traer a su atención el mal uso o mal entendimiento de la Virtud de la Caridad!

Excepto en aquellos casos donde los actos de asistencia sean materiales o Espirituales, en que un individuo está sirviendo a través del Poder motivador del Puro Amor Divino, la Caridad muy a menudo asume la radiación degradante de superioridad cuando se está prestando asistencia a un individuo menos afortunado, a través del dispensador de la generosidad.

La Caridad en Su verdadero sentido no tiene nada que ver con la lástima, con la conmiseración -ellos son aspectos negativos y no deberían tener lugar en la conciencia de los chelas sirviendo bajo la Bandera de Nuestro Señor y Rey, el amable Maestro Ascendido Saint Germain. La Caridad nunca tiene dejo de condolencia.

La Caridad ES PURO AMOR DIVINO el cual asiste a toda parte de vida quien todavía tiene que manifestar más del Poder de Dios que lo que actualmente está manifestando. ¡NUNCA DEGRADA NINGUNA PARTE DE VIDA! Uno nunca sabe mando ellos se han parado en el mismo sitio de su conciencia lo cual causó una condición similar de pobreza y cuando digo “pobreza» no Me refiero a falta de riqueza de ningún tipo en lo externo, sino a una conciencia empobrecida, en virtud de que el estado de la existencia del hombre ES una expresión de su conciencia.

¡Los «pensamientos son cosas» y nada existe excepto que el pensamiento también lo cree!

Sería imposible para cualquiera de Nosotros en el Reino de la Conciencia Divina degradar el Poder-Divino mirando hacia abajo a cualquier parte de vida de una manera lastimosa. Tenemos Compasión por toda vida, y es esta Compasión la que Nos trae a su presencia, porque ustedes han significado mediante sus pensamientos, palabras y acciones que de veras han puesto los pies firmemente sobre el Verdadero Sendero de la Vida, y están ascendiendo la Escalera de la Evolución de una manera muy loable.

Hay un punto que Me gustaría aclarar. Alguno chelas entretienen sentimientos acerca de los Aspectos Femeninos de la Divinidad. Sepan ustedes, este es el momento en la evolución de la Tierra en que el Rayo Femenino está fluyendo fuera en actividad acelerada.

Es la naturaleza de sentimiento del hombre la que debe ser mejorada y mejorada, hasta que todos expresen la capa­cidad amorosa que está dentro del Corazón del Creador.

Pueden estar seguros, amados de la Luz, que Yo, Caridad, la Contraparte Femenina del Glorioso Chamuel, moraré dentro de ustedes, y sinceramente anticipo su sentimiento de aceptación. Y como una «Invitada» dentro de su hogar’, en honor a la Presencia de la Vida, el «YO SOY», les espero para sostener conversación conmigo, y eso Nos convertirá en verdaderos Amigos de Corazón antes que la Tierra haya hecho muchas revoluciones alrededor del Sol, y con verdadero Amor, nunca les soltaré mientras aún moren sobre esta Esfera.

Les imploro, nunca soltar los Principios Divinos que han encontrado aceptación en sus seres. Muchas son las influencias sutiles que fluyen a través de la atmósfera esperando por un momento de descuido en que un chela pudiera abrir la puerta de su conciencia.

Y una vez que la fuerza desintegradora establece su influencia agitadora en su ser, tienen que gastar extraordinaria cantidad de energía Divina para liberarse de sus tentáculos, cuando, con dignidad, la energía gloriosa de Dios, dada tan libremente a ustedes, pu­diera haber sido usada para la expansión de Perfección del Reino del Cielo sobre la Tierra.

Estén siempre en guardia, morando en un estado de Gra­cia para Escuchar, y obedeciendo a la Inteligencia Directora de la Presencia Crística dentro de sus corazones.

¡Con la Bendición de Mi Amado Chamuel y de Mi misma, decretamos que su conciencia siempre será enriquecida a medida que exploren más el Campo de la Conciencia Divina que Nosotros los de los Reinos Superiores somos privilegiados de disfrutar! ¡Buenos Días!

La Arcangelina Caridad

La Palabra, julio 2000