LA LIBERTAD – LA FELICIDAD

Amada Alexa

LA DIOSA DE LA LIBERTAD

Julio de 1954

La Libertad, como la Oportunidad, es una Virtud Cósmica que requiere una gran discriminación, tanto de parte de aquel que la es­tá invocando como de parte de aquel que está utilizando ese regalo.

Cuando toman la libertad de usar la vida, esa vida en su esencia res­ponde a la dirección de sus pensamientos y sentimientos y se con­vierte en forma.

Cuando se les da la libertad de funcionar cósmica o humanamente, su libre albedrío escoge tejer el patrón de Luz y la vida, o una porción del velo de la muerte para el planeta, así como también para el individuo.

Por lo tanto, si buscan la libertad de acción a través del desarrollo de sus sentidos superiores y a través de la capacidad de fun­cionar dentro de la liberación de sus cuerpos etéricos, recuerden que lo que hagan con esa libertad se convertirá en su karma bueno o lo contrario.

Sus pecados de omisión y los de comisión serán medidos por la cantidad de libertad que se les ha dado para funcionar en cual­quier Esfera.

Así como la Oportunidad se detiene en cada puerta y a menudo se le ignora, así también es utilizada la libertad con frecuencia para el disfrute de los sentidos. Como saben, la palabra «libertinaje» des­cribe a alguien que usa mal la vida y, que a través del libre albedrío, distorsiona esa esencia prima.

Primero reciben la vida amados corazones. Luego reciben la li­bertad. Sabio es el hombre que aspira el camino de la Santidad.

Aquellos que están buscando lo que llaman la felicidad, no siempre están de completo acuerdo con la triple actividad del Cosmos. A través de la personalidad externa, no siempre el hombre sabe lo que producirá la felicidad.

Él siente que la satisfacción de los sentidos, la acumulación de riquezas, la li­beración de «la maldición de Caín», (el ganar su pan con el sudor de su frente) o cualquiera de las numerosas visiones efímeras, tendrían como resultado la felicidad.

La única felicidad duradera que existe se encuentra al estar de acuerdo con el Plan Divino de la Primera Causa Universal.

La felicidad es el resultado de una entrega completa y absoluta del ego externo ante el cumplimiento del Plan Divino y la consagración de la vida para tejer de la sustancia y energía del. mundo individual, una porción de ese Plan Divino, que es EL REINÓ DE LOS CIELOS.

La Diosa de la Libertad

La Palabra, marzo 1982

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