MAESTROS DE LA PRECIPITACIÓN

EL AMADO HILARION
El centro magnético en cada uno de los cuerpos internos, así como también en el cuerpo físico del individuo, atrae la sustancia Luz universal de esa esfera y reino instantáneamente cuando el proceso de creación consciente compromete las energías de cualquier inteligencia, humana o Divina.
De ese modo, desde los átomos mentales que componen el reino del pensamiento Divino, el cuerpo mental del individuo atrae el material que crea la copa dentro de la cual él verterá su vida.
Si él hace esto conscientemente, sabe por adelantado cuál será el efecto o manifestación.
Si, sin embargo, él permite que su cuerpo mental acepte formas discordantes o imperfectas y, al igual que un animal que se alimenta de carroña, atrae el desecho desde la efluvia mental de las masas hacia dentro de su propio centro creador, y luego energiza esos pensamientos de miedo, depresión y descontento, con sus sentimientos, su precipitación no será menos que la prueba de la Ley, pero una con la cual vivir considerablemente más desagradable.
El hombre está usando siempre el poder de la precipitación. Es la naturaleza de su ser.
Es para que se conviertan en maestro de este poder en vez de víctima de su mal uso que Nosotros venimos con la instrucción a aquellos quienes escojan escuchar y luego experimentar de acuerdo a nuestras instrucciones con el control de esos centros de pensamiento y sentimiento que son suyos solamente.
Hilarion
La Palabra, enero 1992
