EL ESPÍRITU DE LA GRAN HERMANDAD BLANCA

Hilarion

EL AMADO HILARION:

El Puente, enero 1975 (Extractos)

El Espíritu de La Gran Hermandad es tal maravilloso ejemplo científico del poder dual de la fuerza centrípeta y centrífuga.

Cuando se requiere, todo el poder de este Espíritu puede ser dirigido al instante hacia cualquier punto en la atmósfera de la Tierra para ayudar a prestar servicio. Cuando el requerimiento es cumplido, el poder es retirado al Corazón de este Espíritu donde se desarrolla para cumplir demandas futuras.

Aunque es usado cada hora, nunca pierde potencia y poder mas bien gana fuerza a través de tal uso impersonal.

Ustedes podrían decir que este Espíritu es como un “Patrono” o “Guardián” de tremendos poderes que, a Su discreción, lo dirige hacia el mundo de una inteligencia tratando de promover Paz sobre la Tierra y Buena Voluntad hacia los hombres.

Este Espíritu, siendo un Ser Inteligente, ve y sabe el motivo de cada individuo, y actúa de acuerdo a la sinceridad de tal motivo, para ayudar a tal ser en una buena causa.

Vamos a tomar un ejemplo Cósmico. Cuando el Señor Maitreya (ahora el Nuevo Buda) significó a La Gran Hermandad Blanca que el Momento Cósmico había llegado para el nacimiento y misión de Jesús, el Espíritu de la Gran Hermandad Blanca reunió dentro de Sí mismo TODOS LOS SERES – Divinos y humanos, quienes pudieran ayudar a Jesús en el cumplimiento de esta Misión.

Este Espíritu les dotó con una fuerza, gracia, constancia y entusiasmo adicional, y cuando, en el curso de los eventos humanos, el espectáculo magnífico del Ministerio de Jesús finalmente fue arrojando sobre la pantalla de la vida, este Espíritu no sólo sostuvo a Jesús, José y a la Santa María, sino también a los menos desarrollados pero discípulos serios durante todo el curso de sus vidas.

Vamos a tomar otro ejemplo. Cuando un individuo desea beneficiar a la raza humana, sin motivos personales de ningún tipo, el mismo Espíritu vierte más y más de Su amor y Luz hacia tal ser ayudándole, – a enfrentar las más grandes disparidades para completar su servicio cualquiera que pueda ser, – invención, beneficios humanitarios, etc.

De ese modo cualquier individuo quien esté sirviendo sobre esta Tierra para expandir la Luz del Mundo es literalmente sostenido por el Espíritu de la Hermandad, Espíritu que deja a tal ser finalizar su curso honorablemente y da a la raza los frutos de sus labores.

Sin tal ayuda invisible pero potente, ningún ser no ascendido podría o sería capaz de hacerlo así.

Por lo tanto, bendigan al Espíritu de la Hermandad donde quiera que vean algún buen hombre o mujer realizando trabajos en el Sagrado Nombre de Dios, porque ese individuo es literal y prácticamente sostenido en esos trabajos por este Espíritu y Su sustento generoso.

Hilarion

La Palabra, marzo 2007 pág.13