LA MAESTRÍA ES PAZ DURADERA

AMADO EL MORYA
Dentro de cada individualización proyectada desde la Fuente de toda vida, (llamada Dios, la Presencia «YO SOY» o por cualquier otro Nombre), está un foco inteligente de la Presencia Divina.
El servicio de La Gran Hermandad Blanca es nutrir, desarrollar, expandir y anclar dentro de la conciencia externa, el conocimiento de esa Presencia Interna que puede y crea el Reino del Cielo para el individuo, cuando se le invoca con fe y con amor.
¡La maestría, poderes, talentos e ímpetus de otro nunca da paz duradera al individuo!
El desarrollo de su propia maestría sobre la energía, sustancia, circunstancia y medio ambiente, da la paz duradera y es la razón para la encarnación de cada corriente de vida sobre la Tierra; además la razón para tal estadía individual en los niveles internos entre encarnaciones.
El Morya
La Palabra, enero 1994
