LOS RAYOS DE LUZ DESDE EL PLANETA VENUS

LA AMADA SEÑORA VENUS

9 de Diciembre de 1982

Doy la bienvenida a esta oportunidad para hablar a los Hijos de la Tierra. La atención es dada al Planeta Venus y esto es acerca de a qué distancia se mueve.

Cuando les damos ejercicios especiales o información que ayudarán al Planeta Tierra a cumplir su Plan Divino – siendo un pequeño planeta pero una gran parte en el Diseño Eterno – al igual que cada uno de nosotros, ustedes y Yo, somos una parte del Gran Plan. Pero la forma en la cual aceptan la oportunidad depende de su dedicación, su amor para llevar a cabo su propio servicio individual.

Amados seres, durante varios años hasta ahora han tenido su atención sobre la canalización de la Luz desde Venus, Urano y Marte. Usan ese ejercicio pero no tesoneramente. Es algo que hacen de vez en cuando. Oh hijos, no pierdan la oportunidad de asistirnos a Nosotros en el anclaje, el re-anclaje y el fortalecimiento de esos Rayos de Luz vertiéndose hacia dentro de la Tierra. Como bien saben, podemos hacer sólo tanto ustedes Nos permitan.

Naturalmente que conocemos Nuestra responsabilidad y sostenemos los Rayos de Luz y alimentamos el Planeta Tierra. Pero únicamente podemos proseguir nuevamente, como les hemos dicho de tiempo en tiempo, tan lejos en la EXPANSION de esa energía como su atención-su cooperación- lo permita.

Les hemos referido muchas veces, hace varios años, acerca de tos gloriosos Ángeles desde Venus Quienes están recorriendo la Tierra, derramando Su Luz. Ellos no esperan nada de ustedes, ni siquiera su reconocimiento de que Ellos están dando este servicio.

Nadie, como bien saben, debería esperar ningún reconocimiento de servicio. Ustedes hacen el trabajo como es considerado, y no deben pensar que ninguno debería darles crédito. TODO EL CREDITO pertenece a Dios.

Así queridos, justamente traigo esto a su atención porque realmente nuestros gloriosos Ángeles podrían hacer tanto más por ustedes individualmente si sólo pudieran darles un pensamiento. Dejen que Ellos les abracen y les aseguro que Ellos pueden expandir grandemente el Amor- El Amor que es tan necesario (como dice el refrán) «para hacer que el mundo gire».

Ungiéndoles con todo el Amor de Mi Ser y de todos Nosotros Quienes servimos en el momento desde el Planeta Venus – dando esa radiación de Amor, recibirán el Elixir de la Vida -Vida que es el latido de cada uno de Nosotros.

Recuerden, a medida que concluyo esta pequeña visita con ustedes- que AHORA es el momento -AHORA. Ustedes no saben lo que el mañana, como le llaman, les traerá. En el ETERNO AHORA les dejo. Sientan la radiación de ese Estado de Ser.

La Amada Venus

La Palabra, febrero 1983 -extractos-